En este momento estás viendo Tekkonkinkreet: Los hermanos Blanco y Negro

Trailer en inglés de Tekkonkinkreet. Fuente: Youtube

Tekkonkinkreet (2006) es una de esas películas que se quedan en tu retina y te hacen preguntas incómodas. Nacida en la mente del mangaka Taiyou Matsumoto y llevada al anime por el director Michael Arias, es una recopilación de escenas muy atractivas, personajes carismáticos y una historia que va de menos a más para darte un auténtico espectáculo cuando llega al final de sus casi dos horas de metraje.

¿Por qué decimos que le gusta hacer preguntas que tocan la fibra? Porque no esconde sus intenciones desde el primer minuto. Los protagonistas son transparentes, sienten y padecen, mientras que los antagonistas tienen sus propias intenciones y están dispuestos a cualquier cosa para satisfacerlas. Y, aunque parezca sencillo de hacer, en el anime no es muy común ver películas tan honestas con sus espectadores.

Tal vez por estos motivos Tekkonkinkreet se posiciona como uno de los films más genuinos e interesantes del siglo XXI. Hoy vamos a desgranártelo al detalle, para que puedas hacerte una idea de si quieres verla o, en el caso de que hayas disfrutado de él, puedas rememorar la gran aventura que habrás vivido delante de la pantalla.

Quédate con nosotros, coge palomitas y disfruta con la crítica de esta gran película de Michael Arias:

FICHA TÉCNICA: DÓNDE VERLA

  • Nombre: Tekkonkinkreet
  • Año: 2006
  • Duración: 111 minutos
  • Director: Michael Arias
  • Guion: Anthony Weintraub
  • Música: Plaid
  • Estudio: Studio 4C
  • Idiomas: Castellano y japonés
  • Sinopsis: Los hermanos huérfanos Blanco y Negro son los dueños del distrito de la Ciudad Tesoro, hasta que unos gángster amenazan su liderazgo. Empieza entonces una historia de acción, intriga y amistad en la que los dos pequeños deben encontrarse a sí mismos por el camino.
  • ¿Dónde verlo online? No hay versión sub español o english subs.
  • ¿Dónde comprarlo? En Fnac.

EL MANGA DE «TEKKONKINKREET«

La historia de esta película se remonta al manga homónimo de Taiyou Matsumoto, que el autor comenzó a esbozar en 1993. El manga o el comic de Tekkonkinkreet fue un gran éxito con su publicación en tres volúmenes en la revista Big Comics Spirits, que le valdría un prestigioso Premio Eisner en Estados Unidos.

Esta fama fue la que llevó al joven Michael Arias, un ingeniero visual que había trabajado en efectos de cine, a interesarse por el manga. Un amigo se lo dio y, según él, «eso fue todo». Lloró varias veces mientras lo leía, descubriendo una nueva experiencia que lo dejó completamente conmovido.

En 1997 se encontró con Matsumoto en Japón, y de ahí surgió un cortometraje piloto de 4 minutos animado por ordenador que se dejó a un lado por falta de financiación. Fue ocho años después, con la experiencia que le trajo la producción de Animatrix, que se animó a seguir con el proyecto con ayuda de Studios 4 C. Arias se convirtió en el primer director de anime occidental de la historia, consiguiendo que su película cosechara un gran éxito en todo el mundo y ganara numerosos premios como el prestigioso Noburo Ofuji en Japón y el de mejor animación en la Japan’s Academy Award.

CRÍTICA DE «TEKKONKINKREET«

HISTORIA

Blanco dibuja en un papel. Fuente: película

La historia de Tekkonkinkreet es en apariencia sencilla. Blanco y Negro son dos hermanos huérfanos que lideran uno de los distritos de la Ciudad Tesoro, una urbe decrépita inspirada en ciudades como Hong Kong, Tokio y Shanghái. Un día aparecen unos yakuza japoneses con la misión de «apartarlos del camino», porque un empresario llamado Serpiente quiere convertir su distrito en un parque de atracciones la mar de rentable.

Lo que hace avanzar la trama es la personalidad de los protagonistas, pero también las acciones de los personajes secundarios como el gángster Suzuki o el inspector de policía Fujimura. Cabe destacar otro elemento principal que orbita a su alrededor: la ciudad en sí misma. Arias consigue que esta se vaya transformando, cambiando los colores o el nivel de detalle con los minutos, para que tengamos la sensación de que la película que hemos visto está completamente viva.

Este es precisamente el punto fuerte del film: el principio es muy distinto del final, lo que da un gran mérito al desarrollo que hace el guionista de la forma de ser de cada personaje y de la propia metrópoli. El punto más débil de la película es el que tienen muchas otras del género, porque algunas de las subtramas principales tienen que cerrarse con rapidez para llegar al desenlace definitivo de la trama principal entre Blanco y Negro. No es que parezcan forzadas, pero se nota que debían terminar lo antes posible para llegar al clímax de la historia.

CINEMATOGRAFÍA

Habitantes en la Ciudad Tesoro. Fuente: película

Lo mejor de la película es, sin duda alguna, la cinematografía. En este apartado hay que destacar el trabajo que hace la dirección de arte, con escenarios súper detallados y peleas que afectan directamente al entorno en el que están los personajes. Los colores, desde el rojo hasta el azul, o el naranja para las situaciones mórbidas, todo cumple una función que influye en tus emociones desde el principio hasta el final del film.

La verdadera belleza de Tekkokinkreet está en la ciudad, pero no solo en cómo está hecha, sino en cómo se representa en la pantalla. Si ya es buena la idea de tener una urbe decrépita, pero que aún conserva su esplendor de tiempos pasados, mejor aún es enfocarla con ángulos que cambien nuestra perspectiva por completo: planos aberrantes para que parezca hostil, planos contrapicados para ver los rascacielos desde el suelo, planos ambientales para darnos sensación de grandeza…

Eso sí, todo lo bueno tiene un lado negativo. En este caso es el diseño de personajes, heredero del clásico de Masaaki Yuasa Mind Game, y que es algo burdo pero cumple su función. Parece que todo el esfuerzo se puso en los escenarios de la película, mientras que se redujo el tiempo que pasaron animando a los protagonistas, hasta el punto de que solo destacan algunas expresiones faciales que parecen diseñados «a propósito» para esconder la falta de detalle.

MÚSICA

«El sueño de White», canción del OST de Tekkonkinkreet. Fuente: Youtube

Ya sabemos que la tercera pata de una película de animación japonesa, junto con la historia y la cinematografía, es la música. Esta es una parte intrínseca de la experiencia, porque nos ofrece los estímulos necesarios para interpretar las escenas de una forma u otra. Las guitarras distorsionadas nos producen euforia en una pelea, el piano durante una conversación nos relaja… Las bandas sonoras tocan nuestras emociones y son la diferencia entre una gran película y una obra increíble.

La música de Tekkonkinkreet corre a cargo de Plaid, un dúo británico de música electrónica que ha publicado más de diez álbumes y también ha compuesto la banda sonora de una película de acción real de Michael Arias llamada Heaven’s Door. En este caso optaron por la música ambiental, producida por ordenador, y que tiene al teclado electrónico como el instrumento principal entodos los temas.

Eso sí, a pesar de la amplia experiencia del dúo, la OST no nos dice mucho. Bien es cierto que no hemos podido encontrarla en Youtube, solo unos cuantos temas. Eso sí, la OST fluye de forma orgánica durante toda la película, siendo un mero acompañante de la acción que tiene lugar en la pantalla.

CONCLUSIÓN: TEKKONKINKREET MERECE LA PENA

Nos acercamos a Tekkonkinkreet con mucha curiosidad, después de años escuchando su nombre en las listas de mejores películas de anime de la historia. En nuestra opinión, podría entrar perfectamente en el top 30, pero la falta de cohesión argumental en los últimos treinta minutos o la floja banda sonora influyen en la experiencia final de la película.

A pesar de ello, es una experiencia audiovisual impresionante, muy entretenida, que habla sobre valores humanos como la soledad, el vicio o las inclinaciones a hacer el bien a otras personas. Es una película imprescindible para amantes del anime, y la disfrutarás si eres un súper fan de otro director surrealista del estudio 4 C: Masaaki Yuasa. ¡Ojalá te resulte divertida, porque merece la pena!

Si te ha gustado esta crítica, no olvides compartir en redes sociales. Te proponemos otros contenidos que también pueden gustarte.


Deja una respuesta

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juan Pérez Ruescas.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a IONOS que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.